JUAN MANUEL MORENO: “EL CAMBIO EN ANDALUCÍA ES UNA NECESIDAD DEMOCRÁTICA”

Facebook
Twitter
LinkedIn

Faltan muy pocos días, horas para que todos los andaluces voten por el cambio o por mantener el status quo de una Comunidad que desde hace más de 35 años gobierna el PSOE. Si tomamos en consideración las encuestas de los últimos días, lo más probable es que no haya mayoría absoluta y que evitar un bloqueo será complicado. Muchos analistas, entre los cuales me incluyo, consideran probable una repetición de las elecciones coincidiendo con un adelanto de las elecciones generales. 

En este clima de incertidumbre me encuentro con Juan Manuel Moreno, Juanma como prefiere que se le llame y me hago eco de todos los que le conocen muy bien, diciendo  que tengo ante mí, sobre todo, a una buena persona. A alguien que te mira a los ojos y te sonríe con franqueza desde el primer instante. Uno de los tópicos más manidos en toda campaña electoral que se precie es aquella vieja pregunta de: ¿Compraría usted un coche de segunda mano a ‘fulano’ o a ‘mengano’? … (coloquen en cada caso el nombre del candidato o candidata que prefieran) Pues debo decir que, sin entrar en valoraciones ideológicas que, como entrevistador no me corresponden, a Juanma Moreno, candidato por el PP a la presidencia de la Junta, yo se lo compraría sin dudar.

Como experto en Liderazgo y comunicación, debo reconocer que la suya ha sido una campaña complicada pero seria y solvente. Que no ha ido de menos a más, como ocurre a veces, sino que ha mantenido un alto perfil desde el primer día. Liberal convencido, Moreno Bonilla cree que hay que rebajar la presión fiscal para crear empleo y riqueza. BMI (Bajada Masiva de Impuesto), la sigla más repetida en su campaña y en los debates televisivos. Tiene claro que es imprescindible atraer la inversión a una tierra, históricamente postergada pero que no puede ni debe condenarse a la melancolía del ‘vagón de cola’ en cuanto a desarrollo. Sobre pactos, prefiere no explayarse en exceso, aunque reconoce que, si fuera necesario, no le costaría llegar a un acuerdo con Ciudadanos porque el cambio en Andalucía, asegura, ‘es una necesidad democrática’. No teme un ‘sorpasso naranja’ ni le preocupa ‘Vox’, formación de la que dice que a quien únicamente beneficia es a la izquierda.

Casado, con 48 años y tres hijos, Moreno Bonilla ‘se lo ha currado’ en la vida: es nieto de jornaleros y sabe bien lo que es empezar desde abajo. Ha sido, desde concejal, hasta secretario de Estado. Y ahora aspira, nada más y nada menos, que al puesto más bonito e importante que puede desempeñar un andaluz: el de que sus paisanos le escojan, el próximo domingo 2 de diciembre, como nuevo presidente de la Junta de Andalucía. Las encuestas no apuntan nada en esta dirección, sin embargo es consciente que tendrá que dejarse la piel hasta al último segundo de campaña electoral para convencer a los andaluces que su tierra necesita un cambio ya. 

-P: Estamos ya inmersos, señor Moreno, en la recta final, en los últimos días, de esta durísima y apasionante campaña electoral que desembocará – o no – en un cambio en el Gobierno autonómico andaluz el próximo 2 de diciembre. Lo primero que me interesa es preguntarle cómo se encuentra… físicamente y también de ánimo… 

-R: Mi equipo y yo nos estamos dando un buen tute en esta campaña. Hay más de 500 kilómetros de punta a punta de Andalucía, piense que es casi tanto como de punta a punta de Portugal, y hacemos un esfuerzo enorme para llegar a todos sitios. Pero ya estamos acostumbrados, a lo largo de los últimos años hemos hecho unos 300.000 kilómetros por Andalucía y, la verdad, encontrarte día a día con la gente, escucharles y que te permitan contarles tus proyectos es una inyección de fuerza. Y en cuanto a los ánimos, los tenemos en plena forma: estoy convencido de que el próximo lunes, Andalucía iniciará un cambio histórico de la mano del PP Andaluz.

-P: Es un buen momento para que me recuerde, a mí y a nuestros lectores, cuáles son sus principales ‘ideas-fuerza’, los mensajes más relevantes que durante estos días ha intentado que el electorado andaluz retenga y valore de cara a la cita con las urnas. 

-R: El problema que más preocupa a los andaluces es el paro, y por eso estamos insistiendo en la necesidad de poner una alfombra roja a todo el que tenga una iniciativa que cree empleo. Si los andaluces me dan su confianza, pondremos en marcha una bajada masiva de impuestos, lo que en campaña venimos llamando el BMI, con el modelo fiscal de Madrid, que en este momento es la locomotora de España. Vamos a eliminar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, vamos a reducir el tramo autonómico del IRPF y vamos a bajar al mínimo el impuesto de las hipotecas, que Susana Díaz tiene ahora mismo en el máximo. Además, afrontaré una poda normativa y derogaremos las leyes innecesarias que están frenando la inversión en Andalucía. Con estas medidas, estamos seguros de multiplicar por 4 el porcentaje de inversión extranjera y de crear 600.000 empleos en cuatro años.

-P: El pasado lunes, día 26, asistimos al segundo y último debate en TVE. Le confieso que, a mí, no me gustó nada. Se lo digo, tanto como experto, como en calidad de espectador. Me pareció en exceso ‘encorsetado’ y repleto de mensajes confusos que no estoy muy seguro de hayan calado en el público, en general. Usted, ¿cómo se sintió? 

-R: Yo creo que en ese debate se puso de manifiesto, de una forma muy evidente, la preocupación de la candidata del PSOE porque han detectado que cada día de campaña pierden más apoyos de los andaluces. Estuvo nerviosa, huidiza, tensando a cada momento el debate, y se olvidó de hacer propuestas. El mensaje de Susana Díaz no en este debate, sino en toda la campaña, es un falso discurso victimista que perjudica mucho a Andalucía porque nos debilita de cara al resto de España y de Europa. Yo sí creo en la capacidad y el talento de los andaluces, por eso centramos nuestro mensaje en lo que creemos que de verdad importa a los andaluces: proponer soluciones al paro, al deterioro de la Sanidad, a la corrupción que lleva 40 años instalada en el gobierno de la Junta como consecuencia de la falta de alternancia. 

-P: A mí me dio la impresión de que usted tenía perfectamente aprendida la lección en cuanto a los errores del gobierno socialista andaluz de estos últimos años y de sus propuestas de Gobierno, pero que Susana Díaz se evadía constantemente haciéndole alusiones a la situación política nacional, tanto a nivel de corrupción como de las dos legislaturas del Gobierno de Mariano Rajoy. ¿Será eso un lastre para usted en su opinión? 

-R: Mire, yo no huyo del debate de la corrupción, y en más de una ocasión he mostrado mi rechazo absoluto a este tipo de conductas, se hayan producido en mi partido o en cualquier otro. Pero el PP es el partido que ha sacado a España de las grandes crisis que ha sufrido en los últimos años; el partido que evitó un rescate que habría sumido al país en la ruina por muchos años y puso a España en la senda del crecimiento; el partido que se enfrentó al secesionismo en Cataluña y, si me lo permite, el partido que, con mucho sacrificio y con el apoyo de los españoles, hizo frente al terrorismo de ETA. Eso lo saben los andaluces y todos los españoles, y me hace sentirme muy orgulloso. 

-P: También extraje la sensación de que don Juan Marín no tenía muy claro cuál era su ‘enemigo’, atrapado como está entre su colaboración con el PSOE en esta legislatura, la posibilidad de un hipotético pacto con el PP si los números dan para desalojar de San Telmo a la señora Diaz y la confección de su propio mensaje. ¿Qué ‘feeling’ tiene usted respecto a Ciudadanos? 

-R:Juan Marín y yo mantenemos una relación cordial. Por eso estoy convencido de que, si sumamos el 2 de diciembre, no debe ser complicado llegar a un acuerdo para hacer posible el cambio en Andalucía. Lo que ocurre es que, como usted mismo dice, C’s está atrapado por su pasado. Un pasado de colaboración estrecha con el PSOE para prolongar su monopolio de políticas rancias. El señor Marín empezó la campaña diciendo que no pactará en ningún caso con el PSOE, pero esta misma semana ya ha dicho que está dispuesto a llegar a acuerdos puntuales. Mire, qué quiere que le diga. En la campaña de 2015 dijeron que pactar con el PSOE sería traicionar a los andaluces y tardaron dos semanas en hacerlo. Ahora, ni siquiera han esperado a que se abran las urnas.

-P: ¿Pactaría con Juan Marín si con ello se puede desalojar a los socialistas del poder? 

-R: Soy plenamente consciente de que, en la actual coyuntura política, los pactos son imprescindibles. Y, desde luego, el elevado porcentaje de coincidencia en nuestros programas políticos es una ventaja en este sentido. El cambio en Andalucía no es que sea conveniente desde el punto económico o social, es que es una necesidad democrática. 

-P: ¿Teme ese hipotético ‘sorpasso’ que algunos, sobre todo desde las cercanías de la formación ‘naranja’, vaticinan? 

-R: Le daré un dato, en las últimas elecciones celebradas en Andalucía, las generales de 2016, triplicamos el número de votos de Ciudadanos. No es creíble que dos años después se produzca esa circunstancia de la que me habla. El PP Andaluz es un partido sólido, bien enraizado. Gobernamos en muchos municipios, en diputaciones, y los andaluces ya saben que, donde gobernamos, las cosas mejoran. 

-P: De producirse ese -no sé si probable pero no imposible- adelanto de Ciudadanos al PP, ¿tendría proyección nacional? No olvidemos que estos comicios andaluces son la primera prueba para el señor Casado desde su ‘entronización’ en julio como líder del PP. 

-R: Usted me pide que haga un futurible sobre otro futurible en el que, además, no creo. Discúlpeme, pero dejaré ese tipo de análisis para los comentaristas. 

-P: ¿Y con ‘Vox’? Se lo digo porque algunas encuestas, por ejemplo SIGMA 2, le han llegado a dar a esta fuerza populista una previsión de un 5,9 por ciento de votos y hasta… ¡4 o 5 escaños! Y las previsiones aritméticas no hacen fácil sumar los 55 escaños necesarios para la mayoría absoluta, ni siquiera entre la unión de dos partidos. 

-R: Es que hacer política con la bola de cristal no es lo mío. Yo prefiero ir ‘partido a partido’, como suele decirse en el deporte. Lo que sí puedo decirle es que no hay candidata más interesada en meter a Vox en el debate electoral que Susana Díaz. Susana Díaz está muy asustada, porque sabe que puede perder la junta después de 40 años y por eso intenta fragmentar el botón del cambio. El PSOE le está haciendo la campaña y lo hace con un objetivo evidente: fragmentar el voto del cambio y poner una alfombra a Podemos para seguir cuatro años más en el poder. Por eso, yo creo que los andaluces tienen que decidir el domingo entre dos opciones: un gobierno socialcomunista al estilo de Venezuela, que es lo que en el fondo ofrecen PSOE y Podemos, o el cambio sensato y moderado que estoy proponiendo para sacarnos de los últimos puestos en todos los criterios de bienestar económicos y sociales. El voto útil es el voto al PP.

-P: ¿Hay una cierta ‘derechización de su mensaje -el lunes escuché a Pablo Casado palabras muy duras sobre inmigración para contrarrestar el posible ‘efecto Vox’? Eso es lo que algunos dicen, señor Moreno… 

-R: Yo no lo veo así. El PP mantiene sus principios ideológicos en todos los puntos de España. No tenemos una ideología portátil ni vamos regalándole el oído a cada uno, como hacen otros. ¿Es ‘derechización’ incidir en la necesidad de un control migratorio para que la llegada de personas de otros países redunde en beneficio de todos y no en un problema? Sinceramente, creo que no. En los últimos años he visitado muchos pueblos de Almería y de Huelva, las provincias andaluzas donde viven y trabajan más inmigrantes, y ellos son los primeros que me dicen que debe haber un orden en la llegada.

-P: ¿Cómo ha sido esta campaña paralela con la de Pablo Casado en su tierra? ¿Ventaja o desventaja haber tenido tan presente en Andalucía al presidente de su partido? 

-R: Una enorme ventaja, no le quepa duda. Pablo Casado ha demostrado que al PP le importa y le interesa Andalucía. Ha venido cargado de propuestas, porque va a ser presidente del Gobierno muy pronto. Su presencia casi permanente en Andalucía pone de manifiesto, además, la sintonía entre el PP Andaluz y el PP nacional. Si no me equivoco, Pedro Sánchez ha venido dos veces. Bueno, con esto está dicho todo…

-P: También escuché al señor Maroto llamar al voto útil, frente al partido de Santiago Abascal. ¿Teme que los hipotéticos votos que pudieran ir a él les hagan ‘un roto’ excesivo? 

-R: La experiencia nos demuestra que esos votos infructuosos acaban favoreciendo a fuerzas radicalmente opuestas. Ocurrió en Madrid: Vox no obtuvo ningún concejal, pero sus votos acabaron beneficiando a Podemos por el reparto de la Ley D´Hont y Manuela Carmena acabó siendo alcaldesa. Con matemáticas o sin matemáticas de por medio, es evidente que el PP Andaluz es la única garantía de cambio en Andalucía. 

-P Lo cierto es que el panorama, sea cual sea el resultado de las urnas del domingo 2-D, se presenta tan complejo, incierto y volátil, que muchos empiezan a barajar una hipotética repetición de las elecciones en marzo… una especie de ‘segunda vuelta’ que podría coincidir con un adelanto en las Elecciones Generales. ¿Lo ve probable? 

-R: La fragmentación del voto hace posible esa situación en Andalucía. No hago hipótesis, es un hecho evidente. En cuanto a las generales, mire: Pedro Sánchez ha entregado armas y bagajes a los independentistas y los radicales. Ellos le están haciendo el presupuesto y me temo que ellos serán los que pongan la fecha de las elecciones. Es el gobierno más débil de la democracia y nos está metiendo de cabeza en una nueva recesión.

-P: ¿Aclararía ese hipotético adelanto el panorama?

-R: De lo que estoy seguro es de que el PP obtendrá unos magníficos resultados en las próximas generales y de que Pablo Casado será el próximo presidente del Gobierno. Eso sí que aclarará el panorama. 

-P: ¿Le agradaría esa posible coincidencia? Se lo digo porque sería inevitable la ‘contaminación’, aún mayor, de la campaña andaluza con mensajes en clave nacional… y no sé si eso les beneficiaría a ustedes, al PP, habida cuenta del ‘efecto Sánchez’, entendido éste como la comprobada ‘simpatía’ hacia un partido que acaba de conquistar el poder a nivel general y se aprovecha de esa inercia… 

-R: Perdone que insista, pero no entra en mi concepto de la política hacer análisis de hipótesis. Mi apuesta inamovible es por el cambio en Andalucía. Por el cambio ahora y, si las circunstancias llevaran a eso, en marzo.

-P: ¿Cuál será su primera medida si llega al Palacio de San Telmo? 

-R: Es mi compromiso que en el primer consejo de gobierno se apruebe la eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Es un impuesto injusto, que obliga a los hijos a pagar por bienes por las que ya tributaron sus padres. He visto auténticos dramas por este impuesto, gente que ha tenido que cerrar sus negocios porque no podían asumir lo que la Junta le exigía. Irá seguro al primer consejo, pero también irán medidas para combatir el desempleo y para mejorar la calidad del sistema sanitario.

-P: Si las urnas, finalmente, le colocan de nuevo como jefe de la oposición, ¿qué hará? 

-R: No contemplo esa posibilidad, pero le diré una cosa: tengo un compromiso insobornable con Andalucía.

-P: Para acabar me gustaría que diera a nuestros lectores un último mensaje para que voten a usted el domingo.

-R: Cuando acudan a su colegio electoral el próximo domingo, los andaluces se van a encontrar con diez o con quince papeletas diferentes. Pero me gustaría que tuvieran clara una cosa: de todas esas papeletas, sólo una es garantía de cambio en Andalucía. Los demás, o ya han pactado con el PSOE o están deseando hacerlo o, por culpa de las matemáticas electorales, su voto puede acabar ayudando a mantener al PSOE en el poder. El próximo domingo, más que unas elecciones, en Andalucía se celebra un referéndum. Para decir sí al cambio, la única papeleta es la del PP Andaluz. 

Como dicho al principio de esta entrevista, faltan pocas horas para saber si en Andalucía habrá o no un cambio, lo que si es evidente es la necesitad que esta  extraordinaria región, sin duda de las más bonitas en Europa y en el Mundo, necesita cambios radicales para que en pocos años pase a ser referente no solo turístico sino también económico. ¡SUERTE a Juanma Moreno y a todos  los Andaluces!EL

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn
Cerrar menú
A %d blogueros les gusta esto: